Maro Margulis
Apuesto por tiempo de juego, de risa, dónde la sola mirada hace bailar la tierra. A veces, frente al espejo busco en mis pupilas hasta poder encontrarme perdido ahí dentro. Pienso que los ojos guardan un secreto, todo lo que se esconde está enfrente, lo veo, me habla. Somos extraños. Siempre vamos a serlo, es mejor aceptarlo cuanto antes y empezar a vivir con eso. ¿A quién se le ocurrió que exista tal cosa como la normalidad en un mundo tan irracional? Rostros lejanos me interpelan, se presentan breves como una serie de relatos. No sabemos hacia donde van ni de dónde vienen. Habitan lugares fugaces… 
Después lo cubro de colores.